La comercializadora Kipin Energy, que proporciona energía 100% renovable y gas natural, ha estudiado la factura de la luz y ha recopilado «los conceptos más engorrosos» que se nos presentan con el fin de que podamos saber a ciencia cierta qué es lo que estamos pagando. El objetivo es que los consumidores tengan más control sobre su consumo y las tarifas que se le aplican. A continuación, Estos son los «siete términos ininteligibles» que el consumidor debería tener claros si quiere descifrar su factura.

 

  • CUPS:estas siglas hacen referencia al Código Universal del Punto de Suministro, un código único que identifica un punto de suministro de energía (tanto electricidad o gas) en España. Es como el DNI de la instalación y cuenta con la secuencia ES, más otros 20 dígitos. Se necesita para identificar un suministro ante compañías distribuidoras, comercializadoras…y aparece obligatoriamente en todas las facturas eléctricas.
  • CNAE: estas siglas hacen referencia a la Clasificación Nacional de Actividades Económicas. El código que aparece al lado de ellas en la factura eléctrica suele ser de cuatro dígitos y se obtiene siguiendo los distintos niveles de desglose hasta llegar a la descripción que coincide con la actividad correspondiente. El suministro eléctrico forma parte del Grupo D de Actividades Económicas. El CNAE es un código obligatorio para todas las sociedades presentes en el mercado europeo.
  • Término de potencia: este término representa el coste fijo contratado para disponer de suministro eléctrico. Se paga independientemente del uso que se dé de la electricidad y su coste se calcula en función de los kilovatios contratados y de cada día de suministro. Viene claramente indicado en la factura como €/kW/día, €/kW/mes o €/kW/año dependiendo del contrato.
  • Energía consumida: hace referencia a la energía eléctrica que se paga según el consumo. Las compañías eléctricas cobran por cada kWh de energía consumida.
  • Peaje eléctrico: es el importe que cobra la empresa distribuidora para que se utilicen sus redes eléctricas y que la luz pueda llegar a la casa del consumidor. KIPIN, como comercializadora eléctrica, recauda este importe en sus facturas y lo abona a la distribuidora en nombre del cliente.
  • Energía activa: es aquella energía que se suministra y que se transforma en algo útil para el consumidor: luz en una bombilla, calor en un calefactor…se mide en kilovatios hora (kWh).
  • Energía reactiva: es aquella energía que se suministra, pero que muchos dispositivos eléctricos utilizan para su funcionamiento sin que el consumidor la vea transformada en algo útil. Este tipo de energía puede llegar a sobrecargar las redes de suministro eléctrico. Si esto sucede, la factura incluye un recargo por exceso de consumo de energía reactiva, es decir, una penalización.